La importancia de las cosas pequeñas. Por: James Crane

"Sucedió en México que un equipo de obreros estaba trabajando en el tendido del tramo asignado de la línea del ferrocarril. Estaban lejos de sus respectivos hogares y querían terminar cuanto antes para disfrutar del fin de semana con los suyos. Esto se unió al deseo de la empresa de ahorrar pesos en horas de trabajo y materiales. Para acelerar, pues, y completar cuanto antes la tarea, decidieron no poner todos los pernos en las pletinas que unían los rieles. ¡Qué más da! ¡Una más o una menos no afecta para nada!”, se dijeron entre sí. Y así lo hicieron. “Y, además”, comentaron entre ellos para tranquilizar su conciencia, “cuando se haga la revisión final se pueden poner estos pocos pernos si se ve necesario.” Terminaron y se marcharon. Pero como frecuentemente pasa, nadie se acordó ni notó la falta de aquellos pocos tornillos. Llegó el día de inaugurar aquel tramo de ferrocarril y el ligero tren inaugural hizo el recorrido sin dificultad. La tragedia sucedió cuando el largo y pesado tren de viajeros, con cientos de pasajeros y miles de kilos de carga, pasó a toda velocidad por aquel lugar. Descarriló porque aquellos puntos debilitados no pudieron soportar la enorme presión. La pérdida de vidas y bienes fue cuantiosa y todo por unos pocos pernos que sólo valían unos pocos pesos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario